Silenciosamente

Te observo balancearte suavemente, recorriendo varias veces las huellas que dejaste. No te inmutes si me ves suspirar, porque si te detienes a mirarme puedo morir en ese instante. En tus manos encontré refugio para mis fríos dedos, en tu cuello el gusto perdido... aquel sabor lejano a bienestar. Simulando que esperaba tu presencia, me acobacho en mi perpleja identidad... no hay forma de permitirte ir, quédate para que yo me encuentre. Quédate para que no te piense en soledad.

Prometo no molestarte, solo me sentaré a un costado para verte pasar... para dejar que tus sueños se rediman, para avisarte si estás por descarrilar. Pero cómo descarrilar si eres perfecta, cómo imaginar un triste final en soledad. Contigo cerca no hay soledad que se desgrane, no hay paz que no se alcance. Si la luz que desprende tu sombra solo refleja la parte muda que me das... esa que no necesitar gritar cuánto me adora, porque es solo adoración lo que me queda por llevar.

No arruines este bendito aire de tu presencia, no malgastes ese segundo que tengo para mirarte. Quizás otro día ya no vuelvas, tal vez es hoy la forma de amar.


» Ale «

1 comentarios:

Me gusto mucho. Yo tengo unt exto que escribio un amigo que me gustaria subir, despues lo chequeamos.
Y tambien me gusto lo que pusiste ne mi blog, y es que es la verdad

El hombre no es un animal creado para estar solo, no?

24 de abril de 2008 a las 17:13  

Entrada más reciente Entrada antigua Inicio